11/23/2008

Hospeda Motel cariño de fans

Motel regresó a León la madrugada del sábado para presentar su segundo disco: 17, ante más de dos mil 500 personas que ocuparon cada una de las “habitaciones” disponibles en La Escena.
El concierto tuvo una invitada especial: la actriz leonesa Mariana Torres, quien convivió algunos minutos con la banda antes de que Rodrigo Dávila y compañía salieran al escenario diez minutos antes de la una de la mañana.

En esta ocasión se cambiaron los habituales sombreros, pantalones de mezclilla y botas picudas, por minifaldas, zapatos de plataforma y abrigos. Eso sí, los gritos de las jóvenes fueron igual de intensos cuando los músicos estaban ya en su lugar.

“17”, “Así me quedo” y “Nada es como ayer” fueron los iniciales. El frío de la noche poco a poco se fue convirtiendo en calor, y más cuando sonó “Olvídame”.

Esta canción fue el primer hit del show. La gente se transformó en vocalista adjunto y obligó a Dávila (voz y guitarra) a pasearse por el escenario sonriente, feliz por contar con ese coro.

Motel ofreció dos vertientes: la movida y la romántica. En esta última miles de personas disfrutaron una cadenciosa versión de “Magia Tabú”.

Seguirían “Abriendo paso” y su reciente sencillo: “Dos palabras”, que tuvo un escandaloso recibimiento. Nadie se quedó sin cantar.

Los músicos casi no entablaron diálogo con el público. Apenas un par de agradecimientos y listo, prefirieron que las canciones tuvieran los reflectores.

A nivel de producción, Motel contó con una pantalla de video al fondo del escenario y un dinámico juego de luces que lo mismo creó atmósferas románticas, que sensaciones espaciales.

Las guitarras eléctricas se retomaron con “Un, dos, tres” y “Dime ven”. Al sonar estos temas, Billy (hijo del compositor Memo Méndez Guiú) se lució en sus rasgueos melódicos, distorsionados, rítmicos.

Para los enamorados (o dolidos) no hubo mejor momento que al sonar “Lejos estamos mejor”, cuya nostalgia contagió a la gente, cuya reacción no fue gritar…sino suspirar.

Rodrigo también demostró su versatilidad: a veces tocó la guitarra acústica, a veces la eléctrica, el piano (en “Tal vez será”) o simplemente el micrófono.

La última parte del espectáculo tuvo un cover: “Viento”, de Jaguares, celebrada en grande por los más rockeros.

A las 2:10 de la mañana, Motel se despidió con “Y te vas”, no sin antes expresar un “¡Cantan increíble!”.

Fuente

1 comentario:

Anonymous dijo...

k bonita noche :)